La clandestinidad de las sombras

La tela de su falda revoloteaba ayudada por la brisa marina y al darle la espalda a las luces de algunas pequeñas farolas, aquella tela se convirtió en un tapiz transparente bajo el que se dibujaba perfectamente el contorno de su cuerpo.

¿Te gusta escribir relatos eróticos?

Me gustaría abrir un espacio en la web a autores que disfrutan, al igual que yo, escribiendo sobre pasiones y deseos.

El amigo invisible

¿Ya habéis pensado en que regalarle a vuestra amiga o amigo invisible? Seguro que esta recopilación de mis relatos le gustará más que esa cutrería del chino de todos los años.

Las reglas del juego

- No habrá culos mejores que ver aquí como para perder el tiempo con el mío. - Estás muy buena, nada que desmerecer respecto al resto de culos  del local. Y repito, se ha quedado mirando para tu culo. José Manuel sonrió antes de dar un trago a su gintonic, a veces se preguntaba por [...]

El baúl de los juguetes

Empezar este post con recordando ese momento de mi infancia, en el que mi madre, me ordenaba guardar mis juguetes en el baúl de los juguetes, sería mentir. Mi madre me dejo por imposible a eso de los 5 años,  no llegamos a tener un baúl de los juguetes. Seguramente mi madre llegó a la conclusión que sería una inversión inútil, viendo la poca pasión por el orden de su vástago.

Los tres juguetes eróticos más caros del mundo

Ella me enseño que un juguete adecuado, en el momento adecuado, nos hacía perder la noción del tiempo al igual que lo hacían aquellas muñecas de trapo, canicas o la pelota de nuestra infancia.

Aromas de almizcle

Su pezón derecho aún estaba sensible por los pellizcos a los que lo habían sometido, sensibilidad que iba en aumento a medida que notaba como se endurecía. Desvió su mirada hacia el espejo, en el reflejo pudo ver aquel círculo de un rosa tenue que destacaba sobre su pecho desnudo de piel blanca.