Hoy es el día perfecto para volver a ponérmelas

Para intentar bajarme la calentura opte centrar mi atención en la calle, tras los cristales del coche se apreciaban siluetas enfundadas en bufandas y abrigos caminando con pasos acelerados sobre las acera mojada, no se veía ningún paraguas abierto. por lo que debía haber dejado de llover. Poco me duro la tranquilidad, la vibración del móvil me avisaba de la entrada de un nuevo mensaje, esta vez, solo de texto. “Espero que se te baje ese bulto antes de que bajemos, y que se te vuelva a subir cuando nos perdamos.”

Te dije que te haría algo que mi madre jamás te haría

A medida que Julia avanzaba en su historia, en mi mente se confundían las imágenes de lo que era real y no lo era, su voz me trasportaba a aquella habitación de Colegio Mayor universitario, a la vez que  sentía como su mano o su boca se turnaban en darme placer.

Masquerade

Estas situaciones eran las que nos hacían perder la cabeza a Alba y a mí, no éramos de ese tipo de amantes de jueves en un motel de 8 a 10, jugábamos al límite, eso era lo que nos unía y nos ponía.

Una fuerza demasiado poderosa como para resistirse

La química sexual es una fuerza demasiado poderosa como para resistirse a ella, eso es lo que piensan Julia y Luis, una veinteañera y un hombre que acaba de cumplir los 50 cuyos encuentros son momentos de sexo caótico, salvaje y visceral.